Una piscina cubierta genera un microclima exigente. La evaporación de la superficie del agua genera una carga continua de humedad que varía según la temperatura, el uso, la superficie de agua y las condiciones ambientales del recinto.

➜ Si esa humedad no se gestiona puede afectar al edificio, corroer los equipos y volver el espacio incómodo.

Por eso el diseño de la deshumidificación y la ventilación de una piscina cubierta merece atención desde las primeras fases.

Es también un tema a veces malinterpretado, pues con frecuencia se pretende reducir a “comprar un deshumidificador”, cuando en realidad es una cuestión de diseño integrado, coordinado con la arquitectura del lugar y con la propia piscina.

Esa coordinación es esencial dentro de nuestro servicio de consultoría técnica de piscinas.

A continuación, explicamos cómo trabajan juntas la ventilación y la deshumidificación de una piscina cubierta, los factores que definen un buen diseño y por qué nunca deben abordarse de forma aislada.

Te invitamos a seguir leyendo.

¿Por qué una piscina cubierta necesita climatización?

Una piscina cubierta genera una carga de humedad muy superior a la de un espacio interior convencional.

La evaporación depende de factores como la superficie y temperatura del agua, la temperatura y humedad del aire, la actividad de los usuarios y las características de las instalaciones acuáticas.

Si esa humedad no se gestiona de manera adecuada, la humedad relativa puede alcanzar niveles inadecuados para el confort, la calidad del aire y la conservación del edificio.

Si no se actúa a tiempo, las consecuencias terminan siendo visibles. Ese exceso de vapor se convierte en agua condensada que se deposita en cristales, paredes y techos.

Con el paso del tiempo, esta acumulación puede favorecer la aparición de moho, la corrosión de elementos metálicos y el deterioro de materiales y acabados.

El control ambiental también tiene una dimensión energética. Mantener unas condiciones de temperatura y humedad adecuadas permite limitar la evaporación y optimizar las necesidades de deshumidificación, ventilación y calentamiento del agua.

Por todo ello, un sistema de climatización bien planificado contribuye a proteger tres aspectos importantes al mismo tiempo:

  • El confort de quienes disfrutan del espacio.
  • La conservación del edificio a largo plazo.
  • El consumo eficiente de la instalación.

Es una exigencia técnica que debe ir integrada en la propia arquitectura.

Deshumidificación: retirar la humedad

Wellness ZEM

La deshumidificación es parte esencial del sistema wellness.

Su función es controlar la carga de humedad del recinto para mantener las condiciones ambientales definidas en proyecto y limitar el riesgo de condensaciones, manteniendo la humedad relativa dentro de las condiciones de diseño adecuadas para el confort, la calidad del aire y la protección del edificio.

Existen diferentes estrategias y tecnologías para controlar la humedad.

Entre ellas se encuentran los sistemas de deshumidificación mecánica, que pueden condensar el vapor contenido en el aire para retirarlo del recinto y recuperar parte de la energía del proceso.

Con frecuencia, estos sistemas se integran en unidades multifunción que pueden combinar deshumidificación, ventilación, recuperación energética y climatización del aire y, según la solución adoptada, contribuir también al calentamiento del agua.

Para que el sistema sea realmente eficaz, el equipo debe dimensionarse a medida, calculando el volumen real de humedad que producirá ese espacio concreto, en lugar de elegir un modelo estándar.

Para dimensionar el sistema deben evaluarse, entre otros factores, la superficie y temperatura del agua, las condiciones de temperatura y humedad del recinto, la ocupación y nivel de actividad previstos, las superficies mojadas y la presencia de spas, cascadas u otros elementos que incrementan la evaporación.

Asimismo, la ubicación de la maquinaria y su integración con el resto del edificio deben planificarse con antelación, un aspecto que abordamos en nuestra guía sobre la sala de máquinas.

A fin de cuentas, el rendimiento de un deshumidificador depende en gran parte del proyecto técnico que se diseñe a su alrededor.

Ventilación: aire nuevo y calidad del aire

La deshumidificación por sí sola no basta. La ventilación de la piscina cubierta aporta el caudal de aire exterior necesario y extrae aire del recinto para contribuir al control de la humedad y de la calidad del aire interior.

Un sistema de ventilación para piscinas introduce el caudal de aire exterior necesario para preservar la calidad del ambiente interior.

Esto permite controlar la humedad y evacuar los contaminantes derivados tanto del uso de la instalación como del tratamiento químico del agua.

Además, cuando la solución incorpora un sistema de recuperación energética, aprovecha parte del calor presente en el aire extraído para optimizar la eficiencia de la instalación.

➜ Por eso el diseño de la ventilación y la deshumidificación de una piscina cubierta deben formar parte de una misma estrategia de control ambiental.

Abordar cualquiera de las dos de forma aislada tiende a producir un espacio húmedo, ineficiente o ambas cosas.

Distribución del aire dentro del recinto

No basta con controlar cuánto aire se introduce o se extrae. Su distribución dentro del recinto es igualmente importante.

El sistema debe evitar zonas estancadas, controlar la estratificación y dirigir adecuadamente el aire hacia acristalamientos y otras superficies sensibles a la condensación.

La posición de impulsiones, retornos y extracciones debe estudiarse en relación con la geometría del espacio, la lámina de agua y la arquitectura para mantener unas condiciones ambientales homogéneas y una buena calidad del aire.

Factores que coordina un buen diseño

Un control eficaz de la humedad de la piscina cubierta reúne varios factores, cada uno de los cuales influye en los demás.

La siguiente tabla resume los principales:

Sistema / factor Función en la piscina cubierta
Deshumidificación Controla la carga de humedad del recinto para mantener las condiciones de diseño y limitar condensaciones.
Ventilación Aporta aire exterior y extrae aire del recinto para contribuir al control de la calidad del aire, la humedad y los contaminantes.
Control de temperatura La relación entre la temperatura del aire y del agua influye directamente en la evaporación, el confort y el riesgo de condensación.
Presión del recinto Mantener una presión controlada ligeramente negativa respecto a los espacios adyacentes limita la migración de humedad y contaminantes hacia otras zonas del edificio.
Recuperación de calor Cuando el sistema la incorpora, reutiliza parte de la energía del aire extraído para atemperar el aire nuevo y reducir el consumo energético.
Tratamiento del agua La calidad y el tratamiento del agua influyen en la formación y liberación de determinados contaminantes al aire, por lo que deben coordinarse con la estrategia de ventilación y calidad ambiental.

El aire, el agua y el edificio como un solo sistema

Sicis Formentera

Una de las ideas más importantes en la deshumidificación de una piscina cubierta es que la calidad del aire y el tratamiento del agua están estrechamente ligados.

➜ La calidad del agua influye directamente en la calidad del aire.

Una correcta estrategia de tratamiento ayuda a controlar la formación de cloraminas y otros subproductos, mientras que una ventilación bien diseñada contribuye a evitar su acumulación en el recinto.

La envolvente del edificio desempeña un papel fundamental en este proceso. El aislamiento de las paredes, la calidad de los acristalamientos y el comportamiento térmico de la estructura determinan en gran medida la facilidad para controlar el clima interior.

Por ejemplo, una envolvente correctamente diseñada ayuda a mantener las superficies interiores por encima del punto de rocío y a reducir el riesgo de condensaciones.

Todas estas decisiones deben coordinarse con la arquitectura desde la primera fase del proyecto.

➜ Esta planificación previa es la que marca la diferencia en nuestros trabajos de Arquitectura del Agua y en la integración de piscinas y spas dentro de proyectos hoteleros.

En GodoPools integramos estos requerimientos dentro del desarrollo técnico del proyecto, coordinando deshumidificación, ventilación, temperatura y tratamiento del agua con la arquitectura, en lugar de añadir un equipo de climatización a la piscina interior cuando el edificio ya está definido.

¿Por qué pertenece a las primeras fases del diseño?

Definir la estrategia de climatización de una piscina interior en fases avanzadas puede limitar las soluciones disponibles.

Cuando el edificio ya está definido, las opciones de conductos, tratamiento de aire y una estrategia de ventilación del recinto quedan condicionadas por decisiones ya tomadas.

Considerada pronto, la deshumidificación y la ventilación pasan a formar parte de la arquitectura en lugar de ser una corrección sobre ella.

➜ Este es precisamente el tipo de coordinación que aporta un partner técnico como GodoPools: integrar los sistemas de clima con la piscina, la sala técnica y el edificio para que las necesidades de funcionamiento no aparezcan como condicionantes tardíos durante la obra.

Conclusión

El diseño de la deshumidificación y la ventilación de una piscina cubierta no va de una sola máquina.

➜ Va de coordinar humedad, calidad del aire, temperatura, presión del recinto, eficiencia energética y tratamiento del agua dentro de una misma estrategia técnica, integrada con el edificio desde las primeras fases.

En GodoPools desarrollamos y validamos soluciones de Arquitectura del Agua desde una perspectiva hidráulica, constructiva y de diseño, integrando también la climatización, la ventilación y la deshumidificación que necesita cada proyecto.

Tanto si estás desarrollando una residencia privada, un hotel, un resort o un espacio wellness de alto nivel, nuestro equipo puede ayudarte a definir e integrar la estrategia de climatización, ventilación y deshumidificación de la piscina cubierta dentro del proyecto arquitectónico y técnico desde sus primeras fases.

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Preguntas frecuentes (FAQ)

➜ ¿Qué nivel de humedad debe tener una piscina cubierta?

Como referencia técnica, en piscinas cubiertas suele trabajarse en torno al 50-60 % de humedad relativa, aunque el valor de diseño debe definirse según el uso de la piscina, las temperaturas de aire y agua, las características de la envolvente y las condiciones específicas del proyecto.

➜ ¿Basta con un deshumidificador para una piscina cubierta?

No por sí solo. Un deshumidificador de piscina gestiona la humedad, pero debe trabajar junto con la ventilación de la piscina cubierta, el control de temperatura, la presión del recinto y el tratamiento del agua.

La deshumidificación y la ventilación deben integrarse dentro de una misma estrategia de control ambiental.

➜ ¿Cómo se previene la condensación en una piscina cubierta?

La prevención de condensaciones requiere controlar conjuntamente humedad, temperatura, distribución del aire, presión del recinto y comportamiento térmico de la envolvente.

El objetivo es mantener las superficies interiores por encima del punto de rocío y evitar que el aire húmedo migre hacia zonas sensibles del edificio.

➜ ¿Por qué coordinar la estrategia de clima con la arquitectura?

Porque la envolvente del edificio, los acristalamientos y el espacio para instalaciones influyen en lo eficaz que puede ser el sistema de ventilación y la deshumidificación.

Coordinarlos pronto previene compromisos y ayuda a que toda la instalación funcione con eficiencia.